Enseñar el valor del dinero

A los niños les resulta muy abstracto el dinero y, cómo no saben el valor de las monedas, ni contar bien del todo, ni sumar grandes cifras hasta que pasan de los 6 años, nos parece difícil que entiendan que no les podemos comprar todo lo que piden, ni aunque tengamos dinero en la cartera. por eso hoy os voy a dar algunos consejos que a mi me funcionan y otros juegos y ejercicios que he encontrado por internet.



Pero antes me gustaría romper una lanza por los niños. He oído muchas veces que por mucho que les expliques ellos no lo entenderán, y seguirán pidiendo un juguete tras otro, porque los niños "no quieren darse cuenta y hay que repetir la misma cantinela una y otra vez". Si leéis un poco mas sabréis cuál es el error en esto:
El hombre es capaz de volar pero... ¿cuánto tardamos en aprender las leyes de la aeronáutica? seamos piadosos y contemos solo desde que apareció la escritura (hemos quitado unos cuántos miles de años a la cuenta) Digamos también que los inventos de Davinci funcionarían y no añadimos los que faltan hasta los hermanos wright...y aun así, a mi me parece que un niño aprende el valor del dinero en mucho menos tiempo, y eso que no es tan experimental como el vuelo, si no un tema mucho mas abstracto.
Ahora tengamos en cuenta la otra afirmación, "repetir la misma cantinela una y otra vez" cuando un profe explica un tema y no se le entiende, si el profe repite la misma cantinela una y otra vez decimos que es un mal profe, que no llega a los alumnos y no le importa. Sin embargo, basta que el profe sea padre (o madre) y el alumno su hijo, para que sea al revés: el "cabezón" del niño no quiere darse cuenta de lo que le explican sobre un tema abstracto y lleno de matices que el niño desconoce, porque los padres a veces no queremos hablarle, claramente, del dinero que tenemos o de la clase social que ocupamos.
Estoy de acuerdo en que el tener mas o menos no nos hace mejores o peores, que las clases sociales apestan, y ademas hoy están mas bien mezcladas (podemos encontrar triunfadores viviendo entre nosotros) pero saber cuánto entra y cuánto sale al mes es un dato clave para entender cuánto podemos gastar en juguetes y no pedir mas cada dos por tres.
No, no hace falta darle cifras exactas a un niño de 3 años. Las que pasan de 10 se le quedan grandes y no sabe calcularlas, ni si quiera sabrá cuánto es eso.


Emma tiene 5 años y su cifra mas alta es "cuarenta mil sesenta" que, aunque tiene sentido para mi (40.060), para ella viene a ser como decir "tropecientos" y para tropecientos faltan unos cuantos miles de millones ¿no?.

Entonces ¿cómo enseñar a un niño el valor del dinero?

Siendo técnicos os diría que trabajando sus puntos de interés por medio de ejercicios prácticos para que él mismo formule sus teorías (pero nos quedaríamos igual...).
Esto se resume en conocer al niño para saber que cosas le gustan y en vez de soltarles el "sermón de la montaña" ponerles una situación en la que ellos tengan que elegir qué hacer usando las cosas por las que se apasiona, por ejemplo: "la patrulla canina".
Por supuesto, podemos jugar con monedas o fichas que las simulen para que conozcan el valor individual de cada moneda pero eso es a modo de complemento.


Lo mas importante es que entienda que (como decía mi padre) "de donde no hay no se puede sacar" para lo que aprovechar los conocimientos de medidas, tamaños y sus divertidos ejercicios prácticos será lo mas útil.
A partir de 3 años ya sabe que mamá o papá cuando quieren algo de una tienda sacan la cartera o el monedero y cambian las "fichas" por lo que quieren. Que antes de salir de la tienda hay que pasar por caja...
Si antes de los 3 años jugamos con medidas y tamaños podrán usar esa experiencia luego para saber el valor del dinero.

Y ¿qué pasa con contar, sumar y restar? sin eso no podemos averiguar cuánto dinero tenemos, ni cuanto dinero nos podemos gastar. Los pequeños deben aprender esto para conocer el valor del dinero.
Pues no, solo deben aprender a aceptar que se gasta lo que mamá o papá dicen que se puede gastar, porque ellos si saben sumar y restar. De hecho comprar es un buen ejercicio para enseñar a contar, sumar y restar.


Los niños deben únicamente aprender que el dinero es lo que necesitamos para comprar y que no se crea de la nada en la cartera de papá o el monedero de mamá.
No hay que enseñarles macro economía, ni micro economía, ni tampoco como funciona la bolsa o la fluctuación de la moneda... Y sabéis lo que os digo... ¡¡¡menos mal!!! porque de eso no tengo ni idea.

Cuando Emma nació yo tenía claro que no iba a comprarla nada salvo en los días que tocaran (cumples, santo y navidades), pero las cosas no salieron así y acabamos acostumbrándola a recibir uno cada semana. Uno pequeñito de entre 3-5€. pero no podíamos permitirnos el lujo de que eso subiera de precio porque si.
La solución fue llegar a un acuerdo, solo de 3-5€ y uno por semana. Emma aprendió a esperar y eso fue bueno, empezó a desarrollar la paciencia. Durante un tiempo nos funcionó, gracias al "Drim" de al lado de casa, pero hace un año y algo empezamos a tener problemas, claro, las cosas de 3-5€ ya las tiene y ahora nos cuesta mucho mas dar con un "detallito" semanal. ¿Que cuál fue la solución?
Preguntarle a Papá, se le ocurrió algo de lo que yo nunca creí que Emma fuera capaz...
Hizo un trato mas largo, "si compramos algo de 10€, serán dos veces 5€, dos veces el gasto pactado para cada semana así que no podremos comprar otro hasta pasadas dos semanas" Estaba claro que Emma había trabajado la paciencia pero no estaba seguro de que fuera suficiente como para llegar a ese punto...Y fue toda una sorpresa.
El último regalillo fue de 20€ y ¡¡¡esperó 5 semanas sin rechistar!!! Es verdad que a veces no es tan fácil, a veces pide antes de tiempo y hay que ser firmes si lo creemos, porque a veces hay que entender que, para cuando acaben las semanas pendientes, el que hoy está en la juguetería habrá volado y no lo tendrán hasta vete a saber cuando. Y en esos casos yo prefiero ceder y sumar semanas para la próxima en aras de la flexibilidad.


No demos por hecho que los niños no quieren atender a razones y que solo quieren salirse con la suya sino que pueden entender razonamientos mas difíciles de los que creemos. Emma entendió rápidamente que había una cantidad de dinero limitada y que debíamos pagar cosas que necesitábamos por encima de todos los juguetes del mundo. Lo que sobrara podríamos gastarlo en lo que quisiéramos todos. Por eso aceptó el trato de 3-5€/semana, y el de después, y todos los tratos que hagamos con ella, del tema que sean, los aceptará si entiende las razones que los causan. Que queremos darla lo que pide pero, que para que podamos hacerlo, hay que cumplir unos requisitos. No es que sea mas lista que nadie, es que si la hablamos como a una persona entiende que el "AHORA NO" es razonado y que en otro momento, o cambiando alguno de los parámetros, ese "NO" será "SI".
Un ejemplo muy bueno de esto es el del uso de su propio dinero.
La damos de vez en cuando algunas monedas y las mete en su hucha cerdito. Un día quiso comprar un bolso mas caro de lo pactado y fue un "Cuánto cuesta?...cuánto podemos gastar a la semana?" se decepcionó un poco, pero luego cambió la cara "Yo llevo dinero de mi hucha, si tu pones 5€, ¿cuántos tengo que poner yo?" y sabéis qué, se trajo a casa el bolso.

Actividades para experimentar con dinero y aprender el valor de las monedas

Todo depende de la edad que tenga un niño de 3 años no sabe cosas, ni tiene tanta habilidad como uno de 6.
  • Deja que sea él quien pague (algo de pequeña cantidad, las cifras demasiado grandes le confunden) ayúdale a identificar las monedas No se trata de darle tu monedero o cartera sino de darle unas cuantas monedas en mano 2 o 3 solo. A Emma le encanta buscar la moneda para el carro de la compra en el super o para usar las taquillas de la tienda. 
  • Apps descargables o para jugar online con las que ponerles a practicar. Te dejo una lista de enlaces que puedes encontrar aquí bajo el epígrafe: "APRENDER MATEMÁTICAS, USO DEL DINERO Y LÓGICA"
  • Pon valor a las piezas de lego, a trozos de cartón a...úsalos para ir a "comprar" cosas por casa o para jugar ganando piezas que le hagan contar los puntos que lleva. Por ejemplo: "el ganador será quien tenga 10 puntos" y usa piezas que valgan un punto entero, medio punto y un cuarto por ejemplo. Puede canjear las de menos valor por otras mas grandes si es capaz de juntar el mismo valor.
  • Dinero de juguete, por supuesto, comprado o hecho en casa.
  • El juego de las listas. Haced 3 listas: una con lo que tiene, otra con lo que quiere y la última con lo que cuesta cada cosa (aprox.). Si haces una mas con lo que mas le gusta de su día a día puedes aprovechar para enseñarle que las mas importantes no se pagan, no están ni a la venta, pero que para todo lo demás, master card (hasta donde llegue). También puedes enseñarle que hay cosas prioritarias que se deben comprar por necesidad y que hay otras que son un lujo o un capricho. Al trabajar la lista de deseos (lo que quiere) es útil usar también la lista de necesidades, o incluir esto en la lista de lo que tiene, para que vea el dinero libre que le queda para caprichos.
  • La paga semanal o hucha para enseñar a ahorrar y ver cuanto le falta para poder comprarse lo que desea.

En una ocasión que jugábamos a la dependienta y la clienta la dije que en el cole la habían dicho que las niñas irían de hadas en el festival de fin de curso y que todas debían llevar una varita. En la "tienda" había una, pero ella quería llevarse también un juguete...por desgracia la varita era demasiado cara para las dos cosas y me sorprendió su modo de resolverlo.
La dependienta decía que si la varita la necesitaba para el cole era muy importante comprarla, porque si no sería la única niña-hada sin varita. Ella no estuvo de acuerdo, si bien era verdad que necesitaba tener una varita, no era tan cierto que tuviera que comprarla..."mamá puede ayudarme a hacer una porque es muy lista y sabe hacer varitas en casa... Así que me compro el juguete y mi varita será la mejor porque la habré hecho con mi mamá". ¡¡Chúpate esa mandarina!!, la dependienta la dijo "hay pero le das trabajo a mamá con todo lo que tiene que hacer" Ella contestó "No señora, si a mi mamá le encanta, ademas seguro que me dirá, ni loca pago yo por una varita cuando la puedo hacer en casa"
¿Cómo se te queda el cuerpo? si es que los que mejor nos conocen son nuestros pequeños...pero no se quedó ahí la cosa. En cuanto compró el juguete hizo que volvía a casa y me pidió ayuda para hacer una varita para el cole, incluso presumió de no haber gastado dinero en ella y tuve que felicitarla por su decisión que, aunque no era lo que yo esperaba que ocurriera, fue la mas acertada y, al final, hicimos varita y festival de hadas en el juego.
Como veis Emma sabe ahorrar, no tengo ninguna duda. Entre la varita y el juguete escogió comprar lo mas barato y fabricar en casa lo mas caro. También se que es CAPRICHOSAAA porque, aunque no lo necesitaba, busco la forma de poder comprase el juguete.

Así que ya sabéis, nuestros hijos no son tontos, lo que no nos gusta es hacer malabares para evitar comprarles algo que no podemos.
la clave: hablar las razones y argumentos de ambas partes con la misma seriedad y ser flexibles.



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