Déjales crecer, tienen mucho que ganar.




Normalmente los padres quieren a sus hijos, en ocasiones de un modo muy propio y característico. El amor no es una asignatura escolar, ni hay unas normas establecidas sobre cuál debe ser el modo de amar (casi siempre incondicional hacia un hijo), pero es amor igualmente. Ese amor nos hace protegerles de peligros, reales o no. Al igual que no hay reglas sobre como amar a los hijos tampoco hay unas listas sobre las cosas que realmente son peligrosas, se deja al sentido común de los padres o responsables del niño. Así que para hacerlo hay que ser responsables, Pero en ocasiones lo somos demasiado. A veces no dejamos que los niños hagan cosas, simplemente por miedo a que les pase algo, o por que no confiamos en que lo haga bien.
 Cuando trabajaba como monitora de campamento tuve una tienda a la que los monitores llamábamos cariñosamente el "Ñoñas club". No hacían nada de lo que se supone que sabe hacer un niño de 8 años, levantarse, airear y guardar el saco de dormir y la esterilla, preparar su ropa y sus cosas de aseo personal, ordenar y limpiar la tienda de campaña, lavarse y arreglarse solas...Fue mi bautismo de fuego.
Es normal que en un campamento, y hablo de los de tiendas de campaña y ducharse entre arbustos a palanganazos de agua fría del río (mas duro que ir de colonias, pero a mi parecer mas divertido y emocionante) los niños no sepan, o no sean capaces de hacer algunas cosas al principio, pero a todo se adapta uno, con la ayuda de sus monitores, y crecen como personas (puesto que en 15 días no les da tiempo a ser mas altos, digan lo que digan sus padres al volver a verlos). Sin embargo, al cabo de una semana, ellas habían crecido mas en altura que en capacidad. La culpa era mía, demasiado dulce y suave para hacerlas madurar, "si no puedes lo hago yo", "si vamos tarde, lo hago yo"... Hasta que no pude mas. Lavar a mano sacos de plumas en el agua del rió a las 7 de la mañana (en la sierra de Gredos) a ver si con el sol de todo el día se secaban para la noche siguiente, me hizo darme cuenta de que ellas podían hacer todo lo que las hacia yo y que yo no podía hacer todo eso 7 veces al día (una por niña) y cumplir el horario del "campa". Nos costó, si, y no poco. Y digo NOS porque a mi se me hizo duro pero a ellas también, incluso mas que a mi. La falta de costumbre es un hábito muy difícil de quitar sobretodo cuando ha sido la norma durante 8 años, pero logramos ser la mejor tienda del campamento en rapidez, limpieza, puntualidad...siempre fueron las mejores en el trato con los compañeros, desde el 1º día estaban pendientes de aquellos que echaban de menos a sus padres y acudían al consuelo invitándoles a sus juegos para ayudarles a superarlo, y eso salía de ellas de un modo natural. Así que cuando cambiamos el hábito de "mamá lo hace" fueron las mejores de todo el campamento.
Se que es muy difícil hacer que esto cambie, solo lo lograremos si tenemos claras nuestras propias limitaciones y que no se trata de que nos ayuden porque no llegamos a todo, "Vais a tener que arrimar el hombro" No es la frase adecuada, porque lo que tienen que hacer no es ayudarnos, si no responsabilizarse de sus cosas. Recoger sus juguetes, poner y quitar la mesa, llevar su ropa sucia al cesto, preparar la mochila del cole...
cosas que pueden hacer según su edad

La pregunta es ¿cuándo debemos empezar a hacer todo esto con ellos? y la respuesta es clara, desde que nacen. No se trata de pedirle a un bebé que friegue su vaso, se trata de educar en esta idea: "tu eres capaz de hacer estas cosas solito si te lo propones" Pero cuidado, no es dejarle solo y que se apañe, porque sé que por su edad puede hacerlo, si no, de demostrarles que confiamos en ellos desde el principio y permitir que hagan las cosas adecuadas a su edad. Motivarles para que quieran conseguirlo y estar presentes durante el "proceso" para darle pistas si se lía, pero no como el sabiondo de la clase si no con amor, proponiendo soluciones o dejando caer ideas para que ellos asocien y resuelvan. y, eso si, nunca metemos la mano, nunca les apartamos para hacerlo nosotros porque somos mas rápidos. Ni siquiera cuando vamos con hora, por ejemplo, al prepararlos para ir al cole, En estos casos empezaremos antes para ir tranquilos todos, recordar el dicho "vísteme despacio que tengo prisa"



Nosotras nos vestíamos juntas, las dos a la vez, de modo que ella veía como lo hacía yo y lo repetía. Ahora se viste sola este yo o no, pero cuando estoy aprovecha, si puede, para "hacerse un lío" o se empana mirando la tele. En muchas de las ocasiones no tengo ni que recordarla lo que la queda para que acabe. Y ella es capaz de pedir ayuda cuando se le atasca algo como la pernera de las mayas o se le retuerce un leotardo. Hay que cuidar algo muy importante en el proceso de aprendizaje que es la frustración. A veces empiezan a hacer cosas nuevas y no lo logran ala primera (evidente) así que hay que estar delante para aconsejar, calmar y motivar de nuevo. No basta decirle tu puedes y marcharse a ver la tele, al ordenador o al móvil. Pero si que hay que dejarles hacer las cosas, por lo menos que las empiecen solos si quieren y ayudarles a partir de ahí.
La imagen de arriba es una lista de tareas en relación a la edad pero no hay que seguirla a pies juntillas, cada niño es un mundo, tu conoces a los tuyos y sabes de que es capaz cada uno.
La mejor manera de que tus hijos sean responsables, cuidadosos, ordenados, hacendosos... es que hagan esas cosas como algo normal, no como una tarea obligada, que lo hagan con gusto. si tienes que obligarlos, no lo harán con gusto. Esto nos va bien para darnos un respiro, no para ahogarnos en gritos y órdenes que nadie obedece. Por eso, si no es con gusto, cambia de estrategia o pide otras cosas.

La verdad es que para que esto funcione hay que empezar confiando en ellos. diferenciar entre un accidente y una estupidez, no es lo mismo que se caiga sin querer, que después de haberle dicho varias veces "no juegues a tirarlo al aire" y que se caiga por no poder cogerlo tras haberlo lanzado. A todos se nos puede escurrir un vaso de las manos si los usamos. El truco está en recordar cómo reaccionaríamos si le ocurriese, por ejemplo, a nuestra pareja. Lo importante es evitar que se corte, así que debes avisarle de que si se cae el vaso, sea por lo que sea, se quede quieto como una estatua (no digas como un muerto porque a lo mejor se tira al suelo) hasta que un adulto de el visto bueno y cuando la zona sea segura dejar que se mueva. No uses esto para tenerle castigado por haberse le escurrido el vaso.

Ten por seguro que si empieza a beber en vaso de cristal porque "ya es suficiente mayor" hay un 50% de probabilidades de que se le caiga, y aunque le digas "no me importa que se caiga, si no que te cortes" si tu cara dice lo contrario cuando pasa, no habréis logrado nada. A mi me ocurre en ocasiones que mi cara no puede evitar mostrar lo que me molesta el desastre que tengo que limpiar, pero debo ser consciente de qué cara pongo y ser capaz de disculparme. También debo
Si quieres encontrar información algo mas detallada en este sentido mira en este enlace de la revista ser padres. Aunque no es algo que encaje igual con todos los niños si que orienta sobre las capacidades físicas e intelectuales de nuestros hijos según su edad.
Pero no solo se trata de permitir que beban en vasos de cristal o que ayuden en casa si no de tener en cuenta que si son mayores para poner la mesa también lo son para otras cosas.
En el parque al que voy con mi hija, muchas veces veo a padres de niños que serían capaces de subir al tobogán solos, acompañarles y sujetarles o incluso subirles ellos en brazos. En muchas de estas ocasiones hay un rifi rafe entre niño y padres porque el niño quiere subir solo y los padres no le dejan. Es muy normal que nos de miedo, no somos malos padres por no querer que se caiga, ni tampoco por dejar que lo haga solo. hay que confiar en nuestros hijos.
Confiar en nuestros hijos va unido a tragar saliva en ocasiones y a levantar les del suelo en otras. La mejor manera es estar cerca, si, pero sin tocarles. porque, no seremos supermanes, pero menos da una piedra. aunque en este caso el suelo les de mas...fuerte. Hay que evitar esas frases lapidarias de padres tipo "con que tu solo, no? como te caigas te remato" está claro que no va a pasar, no "remataremos" al niño una vez caído. Primero porque hay que usar castigos que vayamos a cumplir y segundo porque
Siempre queremos que ellos sean capaces de...pero no les apoyamos, ni confiamos en que sean capaces cuando empiezan a hacerlo.
Hace poco encontré en Internet una historia "dos niños patinaban sobre un lago helado de Dinamarca, el hielo se rompió y uno de ellos cayó al agua. Para sacarlo, el otro niño logró romper el hielo a golpe de patín. Cuando llegaron los servicios de emergencia le preguntaron cómo había sido capaz de romper el grosor del hielo a golpes con lo pequeño que era. Einstein, que se acercó a mirar al ver a las ambulancias, dijo - pues muy fácil, no había nadie para decirle que no podía" La verdad da igual quién resolviera la duda, no se trataba de la teoría de la relatividad, si no de algo obvio. Si tu te crees capaz y nadie te saca de tu error, puede que lo consigas. la historia podría haber acabado diferente puesto que no habla de un super niño, si no de uno normal, podía haber estado dando golpes hasta que llegaran los de emergencias a sacar a su amigo pero la lección es esa. Si les apoyamos y confiamos en ellos serán capaces de mas cosas que si no lo hacemos.



Darle responsabilidades no es jugar a ser mayor, es hacerse mayor. Los niños imitan no para jugar a ser adulto, si no para serlo y punto. Nuestro trabajo como padre/tutor es convertirles en adultos y dejarles volar. Si no confiamos en sus capacidades reconocemos que lo estamos haciendo mal, pero no cambiamos el sistema, ni la técnica (como el ministerio de educación en España :p).
Cuando sean mayores, físicamente hablando, cuando parezcan adultos y tengan responsabilidades que adoptar, aprenderán a cargar con ellas y lo harán bien, pero tarde. Ya dijimos arriba "la falta de costumbre es un hábito muy difícil de quitar" Salvo en las ocasiones en las que no quieran cargar con sus responsabilidades. si aprendes a no tener que hacerlo y te acostumbras a que no es cosa tuya, es mas difícil aun cambiar de opinión que de hábito. si de mayores no lo hacen, ya no es culpa nuestra, si no de ellos. Únicamente de ellos. Los adultos somos lo que queremos y hacemos lo que queremos y si algo de lo que hacemos o somos no nos gusta, somos capaces de cambiarlo si queremos, solo si queremos.

Los problemas de sobre-protegerles y no dejarles hacer, según algunos psicólogos infantiles pueden ser inseguridad, miedo, dependencia... pero no tiene porque ser así siempre, y aun que sea, son problemas superables con el tiempo. Hay que evitar los en la medida de lo posible pero no hay que ser alarmistas. Evidentemente sobre-protegerlos no es bueno para ninguno. Nosotros estaremos mucho mas atareados y ellos no se sentirán bien consigo mismos. Así que dejarles crecer, dejarles hacer es necesario.

Como padres debemos dar responsabilidades a nuestros hijos, confiar que lo harán bien y respetarlos cuando lo hagan diferente, incluso si les sale mal. Y todos conocemos el dicho "santa rita rita rita, lo que se da no se quita" exacto, no podemos darles estas 3 cosas y después negarse las porque tengamos miedo o dudas. Afortunadamente no asocian hasta mas tarde, hasta mucho mas tarde. Me explico:
  • Un niño de 4 años ayuda a poner la mesa y le parece bien si solo le das su plato y su vaso de plástico, el pan y la bolsa de patatas, si le das el kepchup (que viene en un bote de plástico) pero no la mayonesa (porque es de cristal) y no le importa que solo le des las cucharas (aunque luego no las necesitéis) y que vosotros llevéis los platos de mayores, los tenedores, cuchillos...

  • Sin embargo a uno de 13 años le dejas coger el bus para ir a la biblioteca con unos amigos pero no entiende que no le dejes ir a un parque porque está tan lejos que tiene que ir en bus. Si confías en que irá a la biblioteca y no a otro sitio, porqué no confías en él lo bastante como para estar segura de que podrá apañárselas en un parque, por muy lejos que esté. No entiende que si está en el de cerca de casa lo tienes mas a mano, y piensas que puedes controlarlo ahí mejor que si está en el parque lejano. La verdad, yo tampoco lo entiendo, pero no me he visto en la coyuntura aun.
Decíamos que hay 3 cosas a tener en cuenta a la hora de dejarlos crecer: la responsabilidad, la confianza, y el respeto. Si, tenemos que dar responsabilidades acordes a la habilidad y confiar en que será capaz de cargar con ellas y respetarle si no lo consigue o si decide hacerlas en otro momento o de otra forma.
Un niño que tiene la responsabilidad de vestirse solo, puede decidir hacerlo delante de la tele para ver un programa que le gusta mientras tanto. Respetarlo es permitir que sea así. Que se lleve la ropa al sofá y ponga la tele. Le podremos recordar su tarea de vez en cuando, si pasa el tiempo y no se está vistiendo, pero con respeto. No vale decirle enfadado "¡Vístete vago!" pero si un "si por ver la tele no te vistes a tiempo, mañana puedes vestirte en tu cuarto, deprisa, para ver tu programa" Debemos hacerles ver que las responsabilidades no tienen porque ser algo desagradable y que los juegos o la tele pueden esperar, y sobretodo, que confiamos que sea capaz de dar con la estrategia adecuada para llevarlas a cabo.
Otra cosa es si no se las toma en serio y le da igual hacerlo o no y si no escucha y no busca soluciones para conseguirlas. Entonces le retiras la responsabilidad que no está cumpliendo haciéndole saber que lo haces porque no está preparado, porque aun es muy pequeño
pero no podemos hacerlo a la primera de cambio, todos podemos tener un mal día, o estar cansados...

Otro ejemplo de responsabilidad infantil mas deseado por los padres es el de que aprendan a recoger los juguetes.
No os engañéis, si han jugado de bebés a meter y sacar cosas de una caja o cajón (y es algo que hacen todos incluso con las cosas que no son jueguetes), saben meter sus juguetes en el cesto o en la caja o donde sea que tengan que recogerlos. La acción saben hacerla, solo deben acostumbrarse a que mamá ya no recoge por ellos. Si le acostumbrasteis de bebés costará menos, si no, habrá que tener mas paciencia. ¿Cómo lograr que los recojan?
1. Para empezar deben estar guardados en sitios fáciles de usar para ellos: 
  • Asegurate de que tienen una amplia abertura por donde meter y sacar los juguetes con facilidad sin que sea necesario volcar los todos para encontrar el que buscan.
  • Clasifica los juguetes, si no tienes espacio para un cajón enorme donde meter todo (lo que es normal en las casas de hoy)  puedes guardarlos en cestos mas pequeños usando cajas recicladas que quepan en estos para guardar las cosas pequeñas. En casa tenemos un cestito de los chinos (0.99 stores) para los pin y pon, y dentro, una caja de algodón de oídos para los adornos pequeños. los cestos son pequeños y bonitos a la vista ademas de tenerlos en varios colores.
  • Usa una caja para los inclasificables (juguetes del menu infantil, de los huevos kinder, de las maquinas de 1€...) van muy bien las cajas de 2 litros de helado.
2. Recoger con ellos, como una actividad en familia. Hasta que cumplió los 3 años, nosotras jugábamos a encestar los juguetes (los irrompibles,claro) para acostumbrarla. Podéis usar canciones, las del cole (recogiendo, recogiendo...que los juguetes ya se están durmiendo) o cantar lo que vais haciendo con la música de una canción que conozcáis (yo canturreo mucho con la melodía de villancicos que solo se usan una vez al año y son muy pegadizas) por ejemplo con "campana sobre campana" "muñeca sobre muñeca, voy recogiendo la casa, el flint ryder que es de goma a su caja hasta que coma" No importa que sean rimas chorras a ellos les harán gracia y querrán probar también. De este modo no solo aprenden hábitos, también motricidad, lenguaje, incluso relación entre distancias y orientación espacial...

Mi hija tiene poco tiempo para jugar los días de cole, así que deja sus aventuras a medias, y la da rabia tener que empezar de cero cada día porque pierde un tiempo precioso en sacar y recoger. Por eso nosotros no la obligamos a guardarlo todo en su sitio, pero debe estar en lugares que no estorben. En la sala tenemos un mueble que es para sus cosas y juega muy a menudo encima de este, cuando hay que dejarlo lo pon todo sobre el mueble o en rincones que no estorben de la sala y así se queda hasta que puede volver a jugar o hasta el próximo domingo. Si, los fines de semana saca muchos mas juguetes y sabe que hay que mantenerlos bajo control, por eso cuando se acaba el fin de semana hay que ponerlo todo de vuelta en su sitio. Permitimos que coloque algunos sobre su mueble de la sala pero "solo los que necesitará el lunes" y tiene que ponerlos de modo que se vea bonito, no en una pila do cosas. Hay otros días en los que la pedimos que ordene un poco sus cosas, los días anteriores a que mamá limpie el polvo y los suelos... No quiero pasarme 3 horas quitando juguetes.


Si de verdad queremos a nuestros hijos lo mejor que podemos hacer es ayudarles a hacerse mayores dándoles cada vez mas libertades y responsabilidades. y respetando su modo de vida y de hacer las cosas. En caso de conflicto entre su modo y el nuestro, podemos hablar lo con ellos y encontrar el mejor sistema (como por ejemplo cuando yo quiero limpiar la sala, aviso y entre todos colocamos las cosas de modo que facilite mi faena). Esto es parte de la convivencia, y convivir consiste en tenerse en cuenta unos a otros y tratarse como iguales...no como superiores e inferiores. así que es obligatorio responsabilizarse, confiar y respetar.



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